martes, 6 de octubre de 2026

 ENTREVISTA A SILVIA NEBORAK



En esta ocasión entrevistamos a la Dra. Silvia Neborak, es analista Didacta de APdeBA y de la SPM, de amplia trayectoria en temas como psicosomática y sobre las teorías de Bion y Meltzer, entre otros. Leímos su trabajo «¿Cómo interpretar la transferencia en pacientes de baja frecuencia?». A partir de esa lectura surgió el deseo de conversar con ella. Principalmente por la actualidad del tema, pero por sobre todo queríamos tener el aporte que una analista de tanta trayectoria nos puede brindar; ya que eso es de mucho valor para nuestra práctica.

Retoma conceptos imprescindibles para nuestra clínica como el de transferencia y encuadre. En un apartado nos dice algo contundente: "Lo que me parece fundamental es que interpretar la transferencia con nosotros requiere de una cualidad de la personalidad que se llama tener coraje. Porque ver todos los conflictos de nuestros pacientes como algo que escuchamos benévolamente y no algo en lo que somos actores, es más tranquilizante".  

 

ENTREVISTA

 

Entrevistadora: Como hacemos habitualmente al comenzar estas entrevistas, queremos preguntarle cómo decidió convertirse en psicoanalista. Además, sabemos que usted proviene de otro campo: la endocrinología.

Silvia Neborak: Sí. Me recibí de médica muy joven, aproximadamente dos años antes de lo habitual, porque había adelantado un año en el secundario e hice la carrera con rapidez. Supongo que, de algún modo, fue también un homenaje a mi padre, que había fallecido cuando yo era chica y había sido médico. Después de recibirme empecé a pensar qué especialidad elegir. Tuve la fortuna de tener como profesor a Bernardo Houssay, un investigador extraordinario. Esa experiencia despertó mi interés por las relaciones endocrinas dentro del organismo y decidí especializarme en endocrinología.

Pero ustedes me preguntan cómo decidí ser psicoanalista. Todavía recuerdo con claridad ese momento. Estaba en la casa de mi madre, cuya habitación daba a Plaza Italia. Me acosté sobre la cama, donde había un teléfono de línea, y llamé a un amigo que estaba en análisis para decirle que quería comenzar un tratamiento y preguntarle si podía recomendarme un analista. Él me dijo: «A vos te gustaría el analista de mi novia». Ese analista era Darío Sor (...) Seguir leyendo 

 

 

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